El tiempo y la distancia han dejado de ser un obstáculo gracias a las nuevas tecnologías. Internet ha posibilitado a usuarios y empresas interactuar desde cualquier parte del mundo. El comercio electrónico se ha convertido en la base económica de muchas empresas en diferentes países.
Este cambio obliga a replantearse el concepto negocio, ya que surgen nuevos retos. Para ayudar a superar el desconocimiento y los obstáculos posibles están las empresas de aesoramiento web.
Destaquemos que el comercio electrónico es interdisciplinar, se realiza con la cooperación de varias disciplinas. Implica disponer de amplios conocimientos en diferentes áreas como el marketing online, publicidad, economía, legislación, tecnologías de la información o distribución.
Podemos analizar tres partes básicas del comercio electrónico:
Producto.
Vendedor.
Proceso.
El producto puede ser Digital o Físico. El producto digital es todo aquel que puede ser enviado a través de internet, como por ejemplo música, imágenes, videos, software,… El producto físico es aquel que por su naturaleza precisa de logística y transporte, como puede ser un monitor, un disco duro, un CD, etc.
El vendedor también puede ser Digital. Es aquel que ofrece sus productos o servicios en la red que, recordemos, pueden ser físicos o digitales
El proceso, Físico o Digital. El físico es aquel en el que intervienen las personas para la preparación y envío de un producto físico. El proceso digital es todo aquel en el que interviene la empresa con el cliente a través de internet donde todas las instrucciones son procesadas por sistemas informáticos.
El desarrollo de las tecnologías ha hecho que los intercambios de datos crezcan a niveles extraordinarios, simplificándose cada vez más y creando nuevas formas de comercio, y en este marco se desarrolla el Comercio Electrónico.