El dinero mueve el mundo. Y este debe moverse al ritmo que le marca la sociedad actual. Es la tecnología la que permite que las entidades financieras tengan una aceleración cada vez mayor. Muchos usuarios de estas entidades han necesitado asesoramiento en temas financieros que, dada la rapidez de crecimiento, no alcanzaban a conocer.
Los servicios web fueron un beneficio importante para los usuarios, y no menos importante para la banca.
Con la aparición de internet muchos bancos vieron una oportunidad excelente para reducir costes y desarrollar nuevos productos. Vieron el potencial transactivo que se les presentaba con el web commerce.
Desde 1995 hasta nuestros días la banca ha evolucionado de una forma espectacular en el comercio electrónico, encontrando en internet una llamativa forma de reducir costes de comercialización.
Con las nuevas tecnologías ahorraban en personal, automatizando muchas operaciones, y en la gestión de transacciones que llegan a reducirse a unos porcentajes bajísimos, llegando a ser inferiores al 0,015 %.
Aunque la banca ha ganado con la implantación de internet en sus gestiones, también el usuario se puede decir que ha ganado. Gana en rapidez, ya que en un momento puede hacer las operaciones que le interese, y gana en comodidad teniendo la oportunidad de realizar desde su casa operaciones como consultas, transferencias, gestión de fondos de inversión o recibir todos los movimientos de sus cuentas en su apartado de usuario de la banca electrónica eliminando así el papel y reduciendo de forma significativa el coste de las transacciones que los usuarios de la banca tienen que pagar.